La construcción de una cultura crítica y liberadora de los derechos humanos, supone promover procesos de dignificación populares, mediante la develación de la memoria de las luchas emancipadoras, que, en situaciones de asimetría de Poder, las sociedades colonialistas, capitalistas e imperialistas han querido persistentemente ocultar, devaluar o distorsionar. Una adecuada lectura de nuestro pasado, permite el conocimiento honesto de nuestro presente. Y en éste pasado se encuentran, entre otras, las luchas contemporáneas de todos nuestros pueblos por un orden socialmente justo, en sus múltiples variantes, las cuales fueron frecuentemente combatidas y reprimidas como acción de Estado, articuladas a políticas capitalistas de seguridad hemisférica, generando graves y masivas violaciones a los derechos humanos en nuestro país y en nuestro continente, muchas de las cuales permanecen en la impunidad, esperando el accionar popular para su justo castigo y reparación.
Adicionalmente, el proceso de transformación que existe en el país desde 1999 ha traído consigo la apertura de oportunidades de inclusión social para nuevas generaciones de venezolanos, jóvenes en su mayoría, que por razón de la manipulación de los factores de poder que gobernaron el país en décadas anteriores, les fue ocultada de diversas maneras, la historia de las múltiples luchas que derivaron tanto en la conquista de derechos humanos consagrados en la constitución bolivariana, como en los procesos que son protagonizados actualmente por el pueblo en nuestro país; precedentes necesario conocer para concientizar los alcances de los logros actuales, así como de los desafíos emergentes en nuestro futuro inmediato, en relación con los derechos humanos, tanto en nuestro contexto nacional como fuera de él.